21 enero 2008

Onomatopeyas varias

- ¡Flop!: tapón que se saca de una botella de vino.
- ¡Chas!: cerilla que se enciende.
- ¡Clang!: tapa de cubo de basura metálico que cae al suelo.
- ¡Zas!: bofetón propinado con guante.
- ¡Plaf!: bofetón propinado con la mano abierta.
- ¡Chof!: pie que se mete en un barrizal.
- ¡Crec!: cucaracha que se aplasta impetuosamente.
- ¡Ras-ras!: cucaracha que se aplasta cual colilla.
- ¡Tong!: cabezazo involuntario contra un jarrón chino de la dinastía Ming.
- ¡Poing!: botón de la alarma del ascensor que se sale del sitio de tanto toquetearlo.
- ¡Clanclanclan!: pieza metálica de los bajos del automóvil que cuelga tras soltarse en un bache.
- ¡Ep!: pequeño susto.
- ¡Gronf!: gruñido de un trol enfadado.
- ¡Fiu!: vehículo que transita a alta velocidad.
- ¡Blong!: golpe que se da uno contra una farola al ver la raja de la falda de una chica voluptuosa.
- ¡Brum, brum!: doble acelerón para que se sepa que el coche que uno conduce es potente (lo que en algunos casos significará que uno es impotente).
- ¡Szat!: dardo que corta el viento y que termina impactando en la diana.
- ¡Preee!: globo que se deshincha, volando luego alocadamente por el principio de acción-reacción.
- ¡Glup!: chicle que se traga por accidente.
- ¡Tlac!: globito que se hace con el chicle dentro de la boca y que posteriormente se implosiona con gran estruendo.
- ¡Ris!: bragueta que se sube de un tirón.
- ¡Sflat!: rana que se aplasta sin querer.
- ¡Pataplaf!: rana que se aplasta con saña y premeditada alevosía.

Etiquetas:

14 enero 2008

"Persépolis"

Un alimento puede cocerse, salarse, marinarse, endulzarse, rustirse, adobarse... y también comerse crudo. Quizá no todos. Pero sí aquéllos que gocen de un sabor especial, auténtico, genuino, redondo... como el de una manzana madurada al Sol.

Así son los personajes de esta encantadora película de animación: para comerse crudos. No les hace falta aditivos. Ni sal ni pimienta. Ni al filme que los acoge, tampoco: la historia de una muchacha iraní, Marjiane, desde la revolución islámica hasta nuestros días. Sus vicisitudes y sus avatares. Mejor no entro en detalles. Preferiblemente, vedla.

Ah, y la abuela no tiene desperdicio. Una así me hubiera gustado tener.

Etiquetas:

25 diciembre 2007

Algo especial

Nuria, con once años recién cumplidos, acaba de salir al recreo. En un momento dado, se acerca a Lamia, una niña discapacitada que se incorporó a su colegio hace una semana.

Nuria: Hola, ¿cómo te llamas?
Lamia: Lamia, ¿y tú?
N: Yo, Nuria. (Breve pausa) Oye, Lamia, ¿por qué estás sola? No juegas ni charlas con nadie.
L: Es que las niñas de mi clase no quieren estar conmigo. No les gusto porque me falta un brazo y no tengo pelo.
N: ¿Y qué te ha pasado?
L: Fue por una enfermedad. Tuvieron que cortarme el brazo, y me dieron medicamentos muy fuertes. Por eso se me cayó el pelo.
N: Jo, lo siento mucho, Lamia. Pero tienes unos ojos muy bonitos, y el pañuelo que llevas en la cabeza también me gusta mucho.
L: Gracias.
N: Tú no te preocupes por lo de las chicas de tu clase. Son un poco tontas y no se dan cuenta de lo que hacen. (Breve pausa) Oye, como mañana es sábado, ¿qué te parece si vienes a mi casa a comer? Mi padre cocina muy bien. Y por la tarde podríamos pedirle que nos llevara al cine.
L: (Sonriente) Pues... sí, claro. Me gustaría mucho.

Algunos días después, Nuria charla animadamente con su abuela.

Nuria: Abuela, a veces me pasa una cosa bastante rara.
Abuela: ¿Y qué cosa es?
N: Pues... bueno... yo sé que no soy una chica muy guapa. Soy normal. Pero muchas veces, cuando voy por la calle, o por ahí, me doy cuenta de que mucha gente se queda mirándome fijamente. Y a veces hasta me sonríen. Y yo no los conozco de nada...
A: ¿Qué tipo de gente?
N: Pues gente de todo tipo, de todas las edades, y tanto hombres como mujeres. Ya te digo, me pasa casi todos los días. No sé qué es lo que ven en mí.
A: Algo especial, cariño mío, algo especial...

Etiquetas:

23 diciembre 2007

Preso

Kerida madre,

te hecho mucho de menos y estoy mui triste aki en la carcel. Ace un mes que me enzerraron y todabia no me acostumbrado a vivir aki. Sabes? no recuerdo nada de lo que paso aqel dia solo recuerdo ke tenia un cuchiyo en la mano y sangre.

Se ke estoy enfermo y por eso no comprendo porqe no me han metido en un ospital para curarme. yo no keria matar a aqel ombre madre. te lo juro. pero no se ke me paso ke al final si ke lo mate. mucha gente dice ke soy un asesino y ke tendrian ke matarme ami tan bien. no comprenden ke yo estoy preso en mi cuerpo ke mi cuerpo es una carcel donde pasan cosas malas y yo estoy dentro sin poder acer nada ni controlarlo.

Yo no kiero acer daño a nadie madre. No kiero matar a nadie. Pero algo ke hay en mi dentro de mi me lleba a matar abeces. No lo entiendo pero es como te lo digo madre.

Ay personas ke siempre estan engañando y aciendo daño a la jente a los demas y ke viven en casas de lujo y nunca pisan una carcel. Y yo ke estoy enfermo y necesito curarme porqe tengo ke estar aki?

La sikiatra dice ke tengo eskizo frenia o algo asi. No se esactamente. Me dan pastillas para ke no me den atakes pero me siento muy triste la mallor parte del tiempo y no se ke acer. Solo pienso en ti y en las comidas tan buenas ke me acias y en la cama de mi habitacion cuando entraba el sol por la mañana.

Madre te kiero mucho y perdoname por todo lo ke te ago sufrir. Un beso. Diego

Etiquetas:

16 diciembre 2007

Forense

Tres médicos residentes de un hospital coinciden a la hora del almuerzo en la cantina.

Oncólogo: Lo más duro de mi profesión es el tener que decirle a una persona que no se va a salvar, que le queda poco tiempo de vida. Es una situación que me resulta enormemente estresante y a la que no termino de acostumbrarme.
Médico de urgencias: Te comprendo perfectamente. A mí me sucede algo parecido. A veces te llega un chaval de veinte años a la mesa de operaciones, destrozado tras un accidente... y sabes que lo pierdes, que el muchacho se va a ir para siempre, y en la flor de su vida. Y entonces te queda una pesada sensación de impotencia, por no haber podido salvarlo. En verdad, es algo muy triste...
Forense: Trabajar con muertos tiene sus ventajas...

Etiquetas:

09 diciembre 2007

El "loco"

Año 1950, en un hospital psiquiátrico...

Jefe de psiquiatría: Buenos días.
Profesor Marten: ¿Van a hacerme más pruebas?
JP: Aún no lo sabemos, pero puede ser.
PM: Ya les he dicho que yo no pretendía provocar ningún incendio, pero al regresar a esta época con mi máquina del tiempo hubo una sobrecarga de energía en los circuitos que la alimentaban y terminaron explotando.
JP: Ya, ya...
PM: Le aseguro que no miento.
JP: Podría haber muerto toda su familia, ¿lo sabe?
PM: Sí, lo sé.
JP: Así que dice usted que construyó una máquina del tiempo en el garaje de su casa, ¿no es cierto?
PM: Así es. Efectivamente.
JP: ¿Y adónde se supone que viajó?
PM: Al año dos mil siete.
JP: ¿Le importaría contarme algunos detalles del mundo en esa época?
PM: La sociedad ha cambiado mucho en dos mil siete. Hay vehículos espaciales robóticos que viajan a decenas de veces la velocidad del sonido y que se dedican a explorar planetas lejanos. También hay una base en torno a la órbita de la tierra, donde viven permanentemente seres humanos. Y... trenes magnéticos que pueden ir a más de quinientos quilómetros por hora, máquinas para ver con asombrosa nitidez en el interior del cuerpo humano, edificios de casi un quilómetro de altura...
JP: Conque trenes que van a más de quinientos quilómetros por hora y edificios de casi un quilómetro de altura, ¿eh? ¿Y la gente? ¿Cómo es?
PM: Casi todos en las ciudades llevan unos aparatos que son como unos asistentes electrónicos que caben en la palma de la mano y con los que se pueden comunicar instantáneamente con cualquier punto del planeta. Además, incorporan televisión, radio, grabador de audio y vídeo y microordenadores. La principal forma de comunicación entre los seres humanos es mediante dispositivos electrónicos y telemáticos. Además, en el futuro los hombres pueden casarse con otros hombres, casi todas las mujeres llevan pantalones, la gente se baña desnuda en las playas y...
JP: Con eso es suficiente. Ya he oído bastantes tonterías.
DM: ¡No son tonterías, maldito inepto! ¡Es lo que he visto, tal cual se lo he contado!
JP: (Dirigiéndose a los celadores) Enciérrenlo en la doscientos ocho y que el doctor Frederic le inyecte una dosis de diazepam.

Etiquetas:

02 diciembre 2007

Coma

Año 1981...

Pedro:
¿Cómo está mi compañera, doctor?
Médico: Lamento decirle que se encuentra en coma profundo. Es muy poco probable que pueda salir de ese trance. Su cuerpo se encuentra tan débil...
P: ¿Puedo verla?
M: Sí, claro.

Pedro entra a la UCI, se sienta junto a su compañera, que yace inconsciente en la cama, y a continuación le toma la mano.

Pedro: Olga, mi amor: tengo muchas ganas de volver a abrazarte, y besarte, y disfrutar de tu maravillosa sonrisa... Sólo quiero... animarte a que sigas adelante... a que no te vayas todavía, a que luches por tu vida, por seguir aquí, conmigo... y con los críos. Nos quedan tantas cosas por hacer juntos, mi vida... Recuerda que me prometiste que me ayudarías a pintar la terraza, y que cuando estuviera lista colocaríamos un balancín, para tumbarnos en las noches de verano y mirar abrazados las estrellas. (Con la voz tembolorsa) Y me gustaría hacer ese viaje a Mongolia que tenemos pendiente... cabalgar contigo por esas verdes y extensas praderas que vimos en aquellas fotos de la exposición. ¿Te acuerdas, preciosa? ¿Y qué me dices de tu proyecto? No puedes dejarlo inacabado. Muchas familias dependen de ti para salir adelante. (Llorando sobre su pecho) ¿Qué sería de ellas sin ti, Olga? Te amo, cariño; y quiero seguir compartiendo mi vida contigo.

Al poco, entra el médico en la sala.

Médico: Vamos, Pedro, amigo mío. Regrese a su casa. Descanse. Lleva casi cuatro días sin dormir. Vuelva a su casa y descanse, se lo ruego. Lo necesita. Le aseguro que le llamaremos por teléfono si se produce algún cambio en el estado de su compañera. Deme su número, por favor.
Pedro: De acuerdo, doctor. Le haré caso.

Esa misma noche, Pedro, agotado, da una cabezada en la que se sume en un profundo sueño. Tan profundo, de hecho, que ni siquiera oye el teléfono. Así y todo, cuando despierta de madrugada, escucha un mensaje en el contestador.

Pedro, soy el doctor Miralles. Sólo quería comunicarle que Olga acaba de despertarse. No para de repetir su nombre... y también... ha dicho algo sobre un viaje a... Mongolia; creo. No estoy seguro, la verdad. Su voz era un tanto débil y no la he entendido bien. En fin... venga lo antes posible. Sus constantes vitales han mejorado mucho de forma inesperada y creo que se va a recuperar.

Etiquetas:

28 noviembre 2007

"¡¿Por qué no te callas?!"

Periodista: Señor alcalde, ¿qué medidas piensa tomar su equipo de gobierno para luchar contra el cambio climático?
Alcalde: Yo estoy muy preocupado por esta cuestión, y mi equipo de gobierno, desde hace tiempo, está adoptando medidas muy concretas para paliar los efectos de este fenómeno.
P: Entonces, ¿por qué ya están encendidas todas las luces de los adornos navideños en escaparates, tiendas, restaurantes y en las propias instituciones municipales, siendo que estamos, aún, a finales de noviembre?
A: La Navidad es un caso excepcional. Y hay que vivirla con alegría.
P: ¿Pero no cree que las instituciones municipales deberían dar ejemplo?
A: Ya le he dicho lo que pienso al respecto.
P: Y si usted, tal como dice, está tan preocupado por el cambio climático, ¿por qué sigue celebrando el espectacular crecimiento en la venta de automóviles de esta ciudad? ¿Y por qué el carril bici está lleno de baches que nunca se arreglan? ¿Y por qué algunos de sus amigos talan bosques para construir urbanizaciones de lujo? ¿Y por qué la calefacción de su chalé funciona con gasoil?
A: ¡¿Por qué no te callas?!

Etiquetas:

23 noviembre 2007

Cazadores

A cien mil quilómetros de la Tierra...

Rae: Ya hemos llegado. Acerquémonos un poco más para verlos mejor.
Aiat: Bien. Voy a activar la visión remota.
Kior: Fijaos en la pantalla: esos deben de ser los bichos de los que nos habló Uar.
Rae: Sí, efectivamente, son ellos.
Aiat: Es obvio que son muy primitivos. No hay más que ver cómo tratan a su planeta.
Rae: Yo estuve aquí en una ocasión, con mi padre, cuando todavía era muy pequeño. Y pude ver a otros bichos que se parecían a estos: las termitas y las hormigas.
Aiat: Sí, las termitas también construyen grandes edificios muy sofisticados, y las hormigas poseen una sociedad muy avanzada.
Kior: Desde luego, pero las hormigas y las termitas viven en armonía con el planeta, no como estos bestias de los humanos, que arrasan por donde pasan.
Aiat: Por eso digo que se trata de animales muy primitivos. De hecho, son los únicos que desatan guerras entre ellos. Y por los motivos más estúpidos que os podáis imaginar. Estoy convencido de que no tienen sentimientos.
Kior: Yo también estoy seguro de que no los tienen. Así que podemos tener la conciencia tranquila.
Rae: Bueno, pues, si es así, ¿por qué no pasamos a la acción? Yo ya tengo ganas de cobrarme algunas piezas.
Kior: ¿Y dónde aterrizamos?
Rae: Ahí mismo, en las afueras del sector catorce treinta. Parece un lugar apropiado.

Al día siguiente, dan las noticias en un telediario...

Señoras y señores: trágica e insólita noticia de última hora, aquí, en "Telediario RCA". El sheriff del condado ha confirmado a nuestra redacción que esta madrugada se ha producido una terrible matanza en la población de Terryville, al oeste del estado de Connecticut. Testigos presenciales aseguraron haber visto a tres individuos de unos tres metros de altura enfundados en lo que parecían ser unos atípicos trajes de buzo y portando consigo extrañas armas de luz. Dichos individuos, al parecer, entraron en varias viviendas, abriendo fuego indiscriminadamente contra sus ocupantes. Seguidamente, los asesinos se llevaron en un pequeño vehículo plateado los cadáveres de sus víctimas, unas cincuenta en total, y se adentraron después en la espesura de un bosque cercano, sin dejar rastro alguno de su paso por el municipio. El FBI acaba de abrir una investigación y el portavoz del gobierno federal se encuentra a la espera de datos concluyentes para pronunciarse, de un momento a otro, ante los medios de comunicación. Sigan, pues, con nosotros, y les mantendremos informados.

Etiquetas:

20 noviembre 2007

Como un imán

Renata: No comprendo cómo puede ser que Aria e Iván se lleven tan bien y estén durando tanto tiempo como pareja. Están enamoradísimos. Me resulta de lo más curioso. Más que nada, porque ella es muy pija, muy educada, con carrera, muy formal, muy ordenada, de ideas conservadoras y de buena familia. E Iván, por su parte, es un hippie, un tanto deslenguado, poco formal, desastrado, de izquierdas y un modesto hijo de agricultores que trabaja como camarero. Si es que son polos completamente opuestos.
Gabriela: Ya sabes que los polos opuestos de un imán se atraen poderosamente.

Etiquetas:

17 noviembre 2007

Medicina del alma

Azucena: Mi amiga me ha dicho que usted no receta medicamentos. Pero, entonces, ¿cómo se supone que cura a sus pacientes?
Psiquiatra: La palabra "psiquiatra" significa, literalmente, "médico del alma". Y eso es lo que yo hago en el ejercicio de mi profesión: dar claves sencillas y prácticas para que la gente pueda curarse por sí misma. Pero curarse, siempre, desde el alma.
A: (Con empatía) Suena fantástico... Nunca había oído un enfoque así.
P: Y dime, Azucena, ¿qué te trae por mi consulta?
A: Verá, mi problema es que tengo un trauma. Un pesado lastre del que no consigo desprenderme.
P: ¿Trauma, dices?
A: Sí, un trauma que arrastro desde la infancia. Es que mi padre era un hombre muy duro y muy severo conmigo. Me condicionaba constantemente. No me dejaba hacer nunca lo que yo quería. Fue alguien que me provocó enormes frustraciones. Frustraciones que, posteriormente, me han costado mucho vencer.
P: Entiendo...
A: Quizá por eso siempre he tenido serias dificultades en mis relaciones con los hombres, porque en todos ellos, más tarde o más temprano, he terminado viendo la figura lacerante de mi padre.
P: Tiene su lógica, desde luego. Encaja.
A: Lo cierto es que las facetas de mi vida que no tienen que ver estrictamente con la pareja funcionan bastante bien. Ejerzo un trabajo que me gusta, poseo independencia económica, albergo muchas inquietudes y pocos miedos... Además, soy una persona educada, muy sociable y cariñosa. Globalmente, pese a todo, me siento muy afortunada.
P: ¿Y, ahora mismo, no tienes pareja?
A: No, ahora mismo, no. Con la última terminé hace ya cuatro meses.
P: Mmmm...
A: Pues... ¿qué piensa usted que podría hacer para superar mi trauma, doctor?
P: ¿Te gusta bailar?
A: Sí, muchísimo. De hecho, es una de las actividades que más me llena.
P: Y el tango, ¿qué te parece?
A: La verdad es que es un baile que siempre me ha fascinado. Me parece muy difícil pero, a la vez, muy hermoso, muy romántico; y muy apasionante. Esto último, sobre todo.
P: Pero sabes que en ese baile quien marca la pauta en todo momento es el hombre, ¿no?
A: Sí, lo sé.
P: ¿Y no te gustaría aprenderlo?
A: Pues... no sé. Nunca me lo había planteado. Pero, ahora que lo dice...
P: Si llegaras a bailarlo bien, sincronizadamente con tu pareja, y sintiéndote cómoda en todo momento, darías un gran paso para superar tu trauma, porque serías capaz de estar con un hombre que llevara la batuta, por lo menos durante un rato, y no sentirte mal por ello. Incluso te divertirías.
A: (Sonriendo) Vaya... no se me había ocurrido que pudiera existir una solución tan agradable para un problema como éste. Sin embargo, que yo me decidiera a bailar tango implicaría encontrar una pareja adecuada. (Con segundas) Un hombre... digamos... especial.
P: Por supuesto. Imagino...
A: (Pensativa) No sé...
P: (Con indisimulado entusiasmo) ¿Me dejas que te invite a cenar, Azucena; y que luego te lleve a bailar un tango? Conozco un sitio muy elegante que, seguro, te encantará.
A: (Sin perder la sonrisa) Pero... ¿no se supone que un médico no debe salir con sus pacientes?
P: Así es... pero contigo estoy dispuesto a hacer una excepción.

Etiquetas:

12 noviembre 2007

El obispo y el dictador

Obispo: A nosotros no nos interesa decirles a nuestros subordinados la gran verdad.
Dictador: ¿Qué verdad es esa, amigo mío?
O: Que para ser feliz es imprescindible amarse a sí mismo, es decir, darse en cada momento de la vida lo que es justo y necesario para mantenerse uno en armonía; ni más ni menos.
D: Tienes mucha razón en lo que dices, porque conforme la gente va creciendo en la autoestima va perdiendo el miedo y se vuelve más y más independiente.
O: Efectivamente. Y si las personas pierden el miedo, ganan en independencia y no dependen tanto del criterio ajeno, ¿cómo podríamos nosotros controlarlas? ¿Cómo podrían servirnos y darnos de comer a ti y a mí?
D: Simplemente, no lo harían.

Etiquetas:

07 noviembre 2007

Nostalgia de ti

Esta noche, Ananda, te has ido de cumpleaños. Te has ido y, al poco, ya te echaba de menos. He caído entonces en la tentación de desempolvar nuestro engrosado álbum de fotos. Más que nada, porque me apetecía hojearlo con calma y recordarte, recordarnos juntos.

En la primera de todas ellas, ésa que te saqué nada más conocerte, sin que te dieras cuenta, apareces bailando. Como ingrávida, descalza, linda, rebosando encanto. A lo que, según avanzo, te veo echada en tu cama, sonriendo, imbuidos tus pensamientos en esa carta astral que te hizo no sé quién y buscando en ella no sé qué; no recuerdo bien. Yo estaba pegadito a ti.

Pero, a decir verdad, la foto que conservo como oro en paño es una muy reciente en la que estás completamente desnuda saliendo del mar. Una, en particular, grabada a fuego en mi memoria. Una en la que mi mirada se tiñe de un infinito color azul conforme me asomo por el borde de tus pupilas hasta el mismo centro de tus ojos oceánicos.

Etiquetas:

04 noviembre 2007

Carla

Laura: Juan, tengo que decirte una cosa.
Juan: ¿De qué se trata?
L: Estoy embarazada. Y de dos meses.
J: Pero, ¿cómo es posible! Estabas tomando la píldora, ¿no?
L: Sí, pero... no sé... algo ha fallado.
J: Y ahora... ¿qué vamos a hacer?
L: Quiero abortar.
J: ¿Estás segura, Laura?
L: Sí, lo estoy.

En la consulta de planificación familiar...

Dra.: Hemos detectado una hipersensibilidad anómala en la mucosa de tu útero, Laura. Concretamente, en la zona donde está implantado el ovocito. Se trata de algo muy poco frecuente, en realidad. Pero es una circunstancia que nos obliga a descartar la interrupción del embarazo. Porque, si lo lleváramos a cabo, tu vida podría correr serio peligro.
Laura: Entonces, ¿no hay ninguna posibilidad de que pueda abortar?
Dra.: Ya te digo, no es recomendable en tu caso por el alto riesgo que podrías correr.

Siete meses y medio después...

Comadrona: Muy bien... muy bien... sigue así, Laura; ya casi está fuera.
Laura: (Jadeante) ¡Uf!
C: Es una niña, Laura. Y muy guapa, por cierto. ¿Cómo vas a llamarla?
L: (Aliviada) Se llamará... Carla.

Trece años más tarde...

Psicólogo del colegio de Carla: Les he convocado porque llevo observando a Carla desde que la trasladaron a este colegio. Y... bueno... he percibido en ella una actitud que me llama mucho la atención.
Juan: ¿A qué se refiere exactamente?
Ps: Carla es una niña muy guapa, y los chicos ya empiezan a fijarse en su encanto. Me consta que muchos intentan acercarse a ella de manera completamente natural y espontánea, para entablar conversación, pero ella parece rechazarlos a todos. Un hecho que se suma a otro no menos importante que ustedes ya conocen: que sólo tiene una amiga.
Laura: Sí, eso ya nos lo dijo el tutor. Es una niña poco sociable.
Ps: El caso es que he estado hablando con Carla. Le he preguntado por qué rechaza a todos los chicos que intentan aproximarse a ella. A lo que me ha contestado que no cree que éstos sientan un auténtico y verdadero interés hacia ella. Y a la pregunta de por qué casi no tiene amigas me ha contestado que piensa que ella no gusta a la gente, que cree que no la quieren. Algo que, por de pronto, se antoja insólito, porque, en realidad, no hay una razón lógica para ello. Vamos, que ningún profesor, y he hablado con todos los que le dan clase, ha detectado ningún motivo para que sus compañeros y compañeras la rechacen. Pero ella, pese a todo, parece no sentirse querida. Por eso, apenas se comunica, apenas habla, apenas se expresa. Es como si midiera cada uno de sus actos y de sus palabras por temor a ser rechazada. Además, he visto en su expediente que en los anteriores colegios donde ha cursado estudios le ha sucedido algo muy parecido a lo que está viviendo aquí y ahora. Así que me preguntaba si ustedes tendrían alguna idea de las causas de este comportamiento tan extraño en su hija.

Etiquetas:

28 octubre 2007

Lo que no tiene nombre

En un sillón de tercipelo rojo, insertado en su armazón sin que nadie se dé cuenta, encajo.
En el lado derecho de una cama, silencioso y abrazado a su durmiente, encajo.
En el interior de un ascensor, aunque esté lleno del todo, encajo.

Cuando amanece en la playa, justo detrás del horizonte, encajo.
Cuando sopla el mistral, abrazando los altos álamos, encajo.
Cuando regresa el otoño, bajo la hojarasca, encajo.

Comprensivamente, con hombres, mujeres y niños, encajo.
Naturalmente, con el paisaje y las sombras, encajo.
Fácilmente, con las piedras y las aguas, encajo.

Aquí, sobre nebulosas y galaxias, encajo.
Ahí, entre moléculas y átomos, encajo.
Allí, tras abismos y cielos, encajo.

Cuando quiera que sea, encajo.
Dondequiera que sea, encajo.
Comoquiera que sea, encajo.

Y contigo,
siempre,
encajo.

Etiquetas: